Carlos Slim: Empresario Made in Latinoamérica.

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“Si mi papá, en plena Revolución, con el país sacudido, sin todavía tener familia, siendo extranjero y sin el arraigo que te da el tiempo, confió en México y en su futuro, cómo no iba a hacerlo yo.” 

Carlos Slim 

 

Existen en Latinoamérica empresarios comprometidos con el progreso de sus países, pero pocos son como Carlos Slim desde el punto de vista humano y académico.

Se trata de un empresario mexicano, de origen libanés, que rompe los moldes tradicionales del emprendedor latinoamericano al haberse formado como ingeniero en México, sin haber estudiado en ninguna de las escuelas de negocios americanas o europeas.

Empezó desde muy joven a realizar inversiones que han generado una de las fortunas más grandes del Mundo, con un patrimonio formado por empresas como Grupo CARSO, TELMEX o América Móvil que son ejemplos modélicos de empresas comprometidas con el desarrollo social de la región.

Aprovechando su formación y enseñanzas de sus familiares sobre negocios, comenzó a realizar inversiones inmobiliarias que fue diversificando hacia sectores como el de las telecomunicaciones y la inversión bursátil siguiendo un patrón relativamente sencillo y básico en inversiones:

  1. Aprovechar siempre momentos de coyuntura baja en México
  2. Invertir fuerte en un país y sectores donde pocos querían invertir
  3. Diversificar las inversiones

Esta estrategia le ha dado frutos con el paso de los años, permitiéndole expandir sus negocios a nivel internacional.

En algunas entrevistas Carlos Slim explica que muchos valores altruistas como emprendedor le fueron inculcados por su padre, Khalil Slim Haddad, quien había apostado fuerte por México comprando la totalidad del negocio familiar, “La Estrella de Oriente”, compartido con su hermano, en un momento en que el país estaba sumergido en una gran inestabilidad política y económica durante la Revolución mexicana.

El ejemplo de su padre es algo que ha guiado a Slim a lo largo de su carrera empresarial, junto al del magnate Jean Paul Getty.

Siguiendo estos ejemplos ha demostrado ser un empresario filántropo, altruista, audaz e innovador, con la implantación de productos novedosos como los sistemas de prepago en telefonía móvil, que revolucionaron el mercado de comunicaciones en telefonía móvil a nivel mundial.

El momento cumbre de sus inversiones comenzó con la adquisición de TELMEX, la empresa estatal mexicana de teléfonos, a través del Grupo CARSO, durante la política de privatizaciones del Gobierno mexicano en los años 80 y 90.

Junto a France Telecom (actual Orange), es uno de los principales inversionistas de TELMEX y ha implantado un modelo empresarial que promueve el mecenazgo y proyectos de desarrollo en México y América Latina a través de organizaciones sin ánimo de lucro.

A pesar de sus obras filantrópicas con concesiones de becas y microcréditos a personas con bajos recursos, no le faltan detractores que critican sus obras como una manera de mantener su dominio empresarial en sectores relacionados con sus empresas, y que gran parte de su fortuna la hizo favorecido durante la política de privatizaciones llevada a cabo en México entre los años 80 y 90 por el entonces presidente del país Carlos Salinas de Gortari.

Independientemente de las críticas, no se puede negar que es uno de los empresarios latinoamericanos de mayor éxito a nivel mundial y sin duda es un modelo de empresario responsable atípico en la región. 

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