Modelos de negocio: Consideraciones generales.

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Un modelo de negocio es la forma en que buscamos generar ingresos para obtener beneficios en una empresa, y determinar nuestra oferta de productos y servicios tomando en cuenta nuestros costes de operación junto al valor añadido de nuestra oferta.

Para determinar bien nuestra oferta, el modelo de negocio debe estar plasmado por escrito en un plan de acción, llamado Plan de negocio, adaptado a las particularidades de nuestra empresa, ya que no es lo mismo el modelo de negocio de un restaurante que el de una tienda de comestibles.

Los puntos imprescindibles que todo Plan de negocio debería tocar son:

 

 

Conocer bien el valor añadido que pretendemos ofrecer con nuestro producto, es la forma de diferenciarnos de los demás. Si no ofrecemos algo diferente, que no pueda ofrecer alguien más por qué iban a comprar lo que ofrecemos.

Así el Plan de negocio va a ser la guía que determine nuestros costes de producción, recursos de financiación, perfil de cliente al que nos dirigimos, estrategia de marketing y proyecciones de beneficios.

La proyección de beneficios es un punto en el que muchos emprendedores suelen fallar al momento de iniciar un negocio, y que es muy importante a la hora de buscar financiación y ajustar costes de operación para que nuestro negocio no fracase en poco tiempo.

Determinar el modelo de negocio es importante y así tenemos modelos tradicionales que se pueden combinar con otros donde las tecnologías e Internet juegan un papel importante:

 

  • Modelo de ladrillo y mortero
  • Modelo de ventas directas
  • Modelo de franquicia
  • Modelo de click y ladrillo
  • Modelo de reventa con valor añadido
  • Modelo de suscripción
  • Modelo de cebo y anzuelo
  • Modelo de esquema piramidal
  • Modelo de marketing multinivel
  • Modelo de subasta
  • Modelo de fidelización
  • Modelo Freemium
  • Otros modelos derivados

Aunque haya dos empresas compitiendo en un mismo sector, estas siempre tienen diferencias competitivas que representan ventajas y desventajas respecto al adversario que darán como resultado planes de negocio diferentes para cada una de ellas, aún cuando compiten en un mismo sector y mercado.

Podemos tomar como ejemplo de esto el mercado de artículos de afeitado, aquí la empresa Gillette ofrece sus máquinas de afeitar a precio de coste para después obtener un margen beneficios vendiendo las hojillas de recarga de sus máquinas. En cambio, las empresas como Remington que venden máquinas de afeitar eléctricas buscan vender su producto obteniendo el margen de beneficio directamente con la primera venta.

Hay que tener en cuenta que los escenarios de negocio cambian con el tiempo, por lo que es necesario revisar nuestro modelo de negocio para adaptar nuestra empresa a los cambios del entorno y seguir siendo competitivos.

El no renovarse es un error frecuente en muchas organizaciones, tanto grandes como pequeñas, con consecuencias graves en productividad que en casos extremos puede llevar a la desaparición de una empresa por no tener un proceso de mejora continua.

Aunque los japoneses fueron los primeros en implementar procesos estructurados de mejora continua en sus industrias, no son los únicos que aplican procesos similares adaptados a la idiosincracia y cultura de sus países.

En cualquier caso, caer en la obsolescencia es lo peor que puede pasarle a una organización. Sobretodo si pierde de vista que lo más importante en cualquier negocio son siempre las personas.

Las empresas líderes del Mundo son especialmente conscientes de esto y procuran evitar el error de dar la espalda a esta realidad.

 

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