Cómo ser un Inversor inteligente.

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Según Benjamin Graham, el padre de la Inversión en valor, para ser un inversor inteligente hay que tener una cartera de inversión que suele estar determinada por la personalidad del propietario y su situación financiera personal.

Sin embargo, hay que tener muy clara la diferencia entre inversión y especulación ya que al especular aumentan las probabilidades de aumentar el patrimonio de otros, a costa del bolsillo propio.

La inversión, de acuerdo a Graham, es una operación que promete la seguridad del capital principal y un rendimiento adecuado después de hacer un análisis exhaustivo. Todas aquellas operaciones que no cumplen estos requisitos se consideran especulación.

La especulación en sí misma no es ilegal ni inmoral, pero como método de inversión no cumple el requisito del rendimiento adecuado de la inversión.

Sin embargo, un cierto nivel de especulación es necesario e inevitable porque predecir el futuro de los mercados es imposible, y los riesgos de la incertidumbre deben ser asumidos a través de una especulación inteligente.

El inversor calcula el valor de una acción atendiendo al valor de los negocios, mientras que el especulador apuesta en base a las fluctuaciones de precios en los mercados, sin tomar en cuenta la solidez de los negocios.

La inversión requiere juzgar el precio de los mercados en función de unas reglas de valor preestablecidas, mientras que los especuladores basan sus valoraciones en el precio del mercado.

Se debe tener en cuenta que invertir en estos términos es una actividad que requiere:

  • Analizar exhaustivamente las empresas y la solidez de sus negocios antes de comprar sus acciones
  • Protegerse frente a las posibles pérdidas para reducirlas lo máximo posible
  • Aspirar tener un rendimiento adecuado de la inversión, sin pretender resultados extraordinarios

Y en todo caso, hay que dar a la especulación el mismo tratamiento que los apostadores veteranos dan a los juegos de azar:

  • Nunca creer que se está invirtiendo cuando en realidad se está especulando
  • La especulación es particularmente peligrosa cuando se toma muy en serio
  • Debe ponerse límites estrictos siempre a la cantidad de dinero que se está dispuesto a apostar

Un inversor inteligente debe separar una parte de su cartera de inversión para operaciones especulativas que no deberían superar, por regla general, el 10% del patrimonio general de una persona o sociedad.

Además, no se debe mezclar nunca el dinero de las cuentas especulativas con el dinero de la cartera de inversión; para que así nunca influya la forma de pensar especulativa en las actividades de inversión.

Para bien o para mal, el instinto jugador forma parte de la naturaleza humana y es inútil intentar suprimirlo.

Sin embargo, este instinto puede ser controlado y limitado siguiendo unas reglas para invertir que serán la mejor forma de asegurarse de que nunca se confundirá especulación con inversión.

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